Ya me dieron, siendo niño,
la famosa inocentada:
- Si te duermes tempranito
los Reyes vendrán al alba.
A tu balcón suben raudos,
pendientes de unas escalas,
para dejarte juguetes
junto a los pies de tu cama.
Si fuiste bueno, se entiende;
que si no, no dejan nada
por más que pendan zapatos...