A un conserje, en el convento
alguien le habrá contratado.
No fui yo, por descontado,
ni fue el Prior ni su talento.
Ni el Abad. ¡Pues vaya invento
se ha creado el polizón:
Lo tenemos de gorrón,
sin firmar ningún contrato.
Y, sin el menor recato,
¡encima roba, el ladrón!
¡Bien con queso nos la...