Cuatro burdas paredes erigidas con fango
eran parco escenario del evento fatal,
en el eco lejano coreaban un tango
y en mi mano temblaba el veneno letal.
Súbita, la memoria - con mezquina cizaña -
de infinitos pesares atestaba mi ser
mientras, ociosamente, pretendía mi entraña
evadir los...