Tomé mi pluma con febril anhelo
para escribir, mujer, a tu hermosura
y a la luz de tu blanca vestidura
le di mil pinceladas de consuelo.
¡ Excelso privilegio! te dio el Cielo
bordando con Estrellas tu figura,
¡ Mujer! esplendorosa, bella y pura,
das amor, vida y paz, en este suelo.
No es tu...