No diré que no te amé,
decirlo sería falso,
sólo digo que ello fue
encadenarme al cadalso.
Al cadalso, sin cautela,
me fui detrás de tus besos
y atrapado por tu estela
tomé senderos aviesos.
Aviesos días y días,
llenos de espinas y penas,
de largas noches umbrías
arrastrando mis cadenas...