Raya el alba amor mío
y ya me pesa tu ausencia
no me queda más paciencia
para aguantar este frío.
Extiendo mi mano, y el vacío,
me golpea con violencia,
perdí la trémula inocencia
en este vivir impío.
¿Cuando abandonarás su lecho
para solo estar conmigo?
¿Merecí yo este castigo
que recibo...