Saludo a mi alma herida, maltratada,
fría en esta borrascosa noche.
Las gotas caen. Derrumban los truenos y
sorprende la calle mojada.
No he de ir al silencio sutilmente cómplice.
No lo esperen, sin embargo :
Con sus voces, los recuerdos no me han de callar…
Esos mendigos mugrosos.
Escondidos...