Hoy me llegó la noticia
en una corta llamada.
Hoy me llegó la noticia
breve y aterradora.
Mis piernas negaron el sustento,
el aire espesó su aurora,
una mano retorció mi alma
y el corazón perdió su flora.
Mi ánimo, cubierto de luto,
de lagrimas desbordado.
Yo no habrá otra vez.
Ya no habrá otro...