Me pusiste tu mano en mi hombro,
de amistad, cálida caricia,
que el vil sueña y siempre codicia
acostumbrado al agrio escombro.
Amigo, que siempre te nombro
al hablar de buena justicia
tu cariño hermosa delicia
cuando de este pesar me alfombro
Doy gracias a la hermosa luna
de un día...