No quise volver mi cara
y ver tus ojos morena,
que esclavo soy de tu recuerdo,
siervo de triste pena.
Que por las noches no duermo
y por el día, como cadena,
arrastro un gemido, un lamento
que en el silencio resuena.
Me prendí de tu mirada
una noche de luna llena
en que tus ojos brillaban
con...