Nunca te hablé de amores,
aunque te quiera amigo,
solo compartimos sudores
y los sinsabores del destino.
Reímos en nuestras desgracias,
lloramos cuando bebimos,
suspiramos por los mismos labios
y nos baño el mismo olvido.
Te abrazo y solo siento
que me abrazo a mi mismo
ramas de un solo árbol...