La primera frase, de tus sánscritos labios,
es el silencio que bautiza, los besos nacientes
de tu aliento melódico, y la saliva perfumada,
de los adentros de tu éter.
Mis ojos, como un ritual de destellos cósmicos,
deliran en la magia, que desprenden
las mariposas, con alas de tu piel.
De tu...