Te miras, atrapada en el espacio,
yo toco campanas
mientras, las mariposas
juegan con las sombras.
El cielo, destila goce
entre sus frutales luces,
el zumo de la tarde,
hace un cóctel de tus labios
y tu colina, amamantada
de perfume jubiloso,
pesca una canción
tan antigua, como mis varices...