Era de noche cerrada
cuando imaginé el momento
de tenerte entre mis brazos
y de acariciar tu cuerpo.
Poco dormí aquella noche,
de julio era el veintidós,
cuando partí hacia Sevilla
a conocerte, mi amor.
Llegado ya a Santa Justa
te quise buscar, mujer.
No sabía dónde estabas
pero, al cabo, te...