Alberto y Mari Luz eran muy felices, habían sido bendecidos con dos hijos mellizos, chico y chica. Él se parecía a su padre, algo pelirrojo, delgado, alto, y le llamaron Gonzalo. Ella tenia esos ojos de cielo y el cabello rubio y ensortijado de su madre, y la llamaron Sandra. Cuando tenían dos...